¿Puede la suplementación dietética de potasio ser un coadyuvante en el control de pacientes con hipertensión?

La hipertensión arterial (HTA) es una condición con alta prevalencia, afectando alrededor del 27% de la población mundial (1). Sus consecuencias en ausencia de control son devastadoras por el daño de órganos blanco y el mayor riesgo para desarrollar eventos cardiovasculares mayores. Como consecuencia de esa importante carga asociada, existe un continuo interés en explorar intervenciones que ayuden al control de la HTA.

El mejor entendimiento de la fisiología vascular y la relación entre el tono simpático con el metabolismo de la glucosa han despertado interés por la suplementación dietética de potasio de potasio (SDK) como una de estas posibilidades. Esta ha recibido atención de la comunidad científica desde hace más de 30 años, cuando se publicaron los primeros ensayos clínicos aleatorizados con esta intervención(2). Ya más adelante, los estudios en su conjunto no mostraban consistentemente un efecto relevante, por lo que en términos generales la SDK no era recomendada (entre otros documentos, en la guía colombiana de HTA(3)). Sin embargo, la integración de nuevos y mejores estudios sigue contribuyendo a informar el papel de la SDK en forma más robusta.

Una revisión sistemática condensó la información de 22 ensayos clínicos aleatorizados (n=1606) y 11 estudios de cohortes (n=127.038) (4). El estudio buscaba establecer el efecto antihipertensivo de la SDK en distintas modalidades y dosis. Se presentó un metaanálisis, estratificando la población sin diagnóstico de HTA o ya con esa condición al inicio de la intervención. Los resultados identificaron una disminución clínicamente importante y estadísticamente significativa de cifras tensionales en los 17 estudios restringidos a pacientes con HTA. En estos estudios el cambio medio de presión arterial sistólica (PAS) fue de -5.32 (IC95% -3.43 a -7.20) y en la presión arterial diastólica (PAD) de -3.10 (IC95% -1.66 a -4.53). Adicionalmente, se pudo evaluar, mediante estudios de cohortes prospectivas que reportaron los casos incidentes de desenlaces cardiovasculares (mortalidad total, infarto fatal y/o no fatal, stroke, enfermedad coronaria) la asociación entre la exposición a  SDK y la incidencia de eventos cardiovasculares mayores encontrando una reducción del riesgo relativo del 24% para ataque cerebrovascular (IC95% 11% a 34%).

La forma en la  cual se ofreció el SDK a los participantes (prescripción de cambios en la dieta versus  suplementos  de potasio) no pareció determinar la posibilidad de alcanzar el objetivo de reducción de cifras tensionales. Tampoco se pudo establecer una dosis objetivo recomendable por falta de precisión, heterogeneidad estadística y ausencia de gradiente de los resultados. 

Otro metaanálisis publicado posteriormente (5), evaluó 15 ensayos clínicos aleatorizados que incluyeron 917 pacientes (618 de estudios en grupos paralelos y 299 en estudios con diseño cruzado). En estos estudios (restringidos a personas que no estaban tomando medicamentos, con o sin diagnóstico previo de HTA) los resultados fueron consistentes con el estudio previo. El  cambio medio estimado de PAS fue de -4.72 mmHg (IC95% -2,42 a -7.02) y el cambio medio de PAD de -3.48 mmHg (IC95% -1.28 a -5.67). Al igual que en la síntesis  descrita arriba, la reducción fue más intensa en pacientes con diagnóstico de HTA, con un cambio de PAS de -6.78 mmHg (IC95% -4.27 a -9.29) y de PAD de -4.65 mmHg (IC95% -1.81 a -7,49).

Además de confirmar esos otros resultados, este nuevo trabajo contribuyó con una metaregresión, buscando determinar un gradiente dosis-respuesta que pueda asistir en la recomendación de un nivel de SDK determinado. Se identificó que cada mmol adicional de potasio excretado en orina (un marcador de la ingesta diaria de potasio) se correlacionaba con una reducción adicional de la 0.03 mmHg de PAS. La pendiente de  descenso de presión arterial aparece  a partir de una excreción urinaria de potasio de 60  mmol/día (que corresponde a una ingesta de potasio de 75 mmol/día) con un gradiente relativamente débil (que no alcanzó significancia estadística para PAD).

Siendo muy importantes estos avances, la  nueva información disponible tiene aún varias limitaciones. Persiste la incertidumbre acerca de la sostenibilidad de los cambios favorables y la adherencia a la intervención en el tiempo. No se cuenta con buena disponibilidad y variedad de suplementos orales; tampoco está suficientemente informada (basado en definiciones de contenido en las fuentes dietéticas de potasio disponibles) una posible prescripción que con base en la dieta pueda o no combinar estos suplementos, como tampoco se tienen unos topes de seguridad. No se tiene aún evidencia suministrada por ensayos clínicos aleatorizados con un número suficiente de personas-año, que resuelva varias de estas preguntas y pueda establecer el beneficio potencial  de la ingesta de potasio sobre la incidencia eventos cardiovasculares.

No obstante, la SDK puede tener un rol importante en el control de los niveles de presión arterial en pacientes con diagnóstico de HTA. El nivel de validez de la información disponible, así como la dirección, magnitud, consistencia y la plausibilidad biológica de los resultados generan confianza sobre los cambios la reducción de PA. La promoción de dietas con mayor contenido de potasio se imbrica con la recomendación de aumentar el consumo de vegetales. Y los suplementos orales serian seguros en el grupo de pacientes con HTA con adecuada función renal que no tomen medicamentos que induzcan  la retención de potasio. De hecho, este nuevo cuerpo de evidencia ya empieza a generar cambios en las recomendaciones de las sociedades científicas (6).

RECADO: A pesar de las relaciones fisiológicas entre sodio y volumen intravascular, la evidencia disponible señala que no hay beneficio clínico (y posiblemente perjuicio) con la restricción dietaria de sodio en pacientes con falla cardiaca, en términos de hospitalización o mortalidad. Futuros estudios deben informar mejor un nivel seguro de consumo de sodio en esta población. 

Equipo Editorial: Unidad de Síntesis y Transferencia del Conocimiento (USTC) 

• Sergio Andrés Higuera MD  (Desarrollador)

• Juan Carlos Villar MD, MSc, PhD 

• Yeny Zulay Castellanos Bsc, MSc

• Ana María Muñoz Psic

• Carlos Alberto Velandia MD

REFERENCIAS

1. World Health Organization. Global Atlas on cardiovascular disease prevention and control [Internet]. Geneva; 2011. Available from: http://whqlibdoc.who.int/publications/2011/9789241564373_eng.pdf

2. Bulpitt C, Ferrier G, Lewis P, Daymond M, Bulpitt P, Dollery C. Potassium supplementation fails to lower blood pressure in hypertensive patients receiving a potassium losing diuretic. Ann Clin Res. 1985;17(4):126–30.

3. Ministerio de Salud y Protección Social - Colciencias. Guía de práctica clínica - Hipertensión arterial primaria (HTA) [Internet]. Bogotá; 2013. Available from: https://www.minsalud.gov.co/sites/rid/Lists/BibliotecaDigital/RIDE/INEC/....

4. Aburto NJ, Hanson S, Gutierrez H, Hooper L, Elliott P, Cappuccio FP. Effect of increased potassium intake on cardiovascular risk factors and disease: systematic review and meta-analyses. Bmc [Internet]. 2013;346(apr03 3):f1378–f1378. Available from: http://www.bmj.com/content/346/bmj.f1378.

5. Binia A, Jaeger J, Hu Y, Singh A, Zimmermann D. Daily potassium intake and sodium-to-potassium ratio in the reduction of blood pressure: a meta-analysis of randomized controlled trials. J Hypertens [Internet]. 2015; 33:1509–20. Available from: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/26039623.

6. Leung AA, Nerenberg K, Daskalopoulou SS, McBrien K, Zarnke KB, Dasgupta K, et al. Hypertension Canada’s 2016 Canadian Hypertension Education Program Guidelines for Blood Pressure Measurement, Diagnosis, Assessment of Risk, Prevention, and Treatment of Hypertension. Can J Cardiol. 2016;32(5):569–88. 

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